Cámara termográfica para restaurantes

Cámara termográfica para restaurantes

Cámara termográfica para restaurantes, llena de ventajas

Las cámaras termográficas llevan con nosotros muchos años, aunque mucha gente no haya reparado en ellas. Se llevan usando desde hace varias décadas en sectores y contextos muy diversos, como la construcción, los rescates en espacios abiertos o la vigilancia de seguridad. Sin embargo, la crisis del Covid-19 está explotando una de sus funciones más útiles: la medición de temperatura para el control de fiebre. Esta funcionalidad beneficia en especial al mundo de la hostelería. Por ello, en las siguientes líneas te explicamos qué ventajas ofrece la cámara termográfica para restaurantes, pues son muchas.

Qué mide la cámara termográfica para restaurantes

Antes de explicar las ventajas de la cámara termográfica en restaurantes, conviene hacer un breve repaso a su funcionamiento. Estos dispositivos toman imágenes en tiempo real de un lugar determinado y ‘traducen’ la energía térmica (calor) detectada en luz visible, asignando un color a cada temperatura.

La precisión de la cámara termográfica para restaurantes es muy elevada, con una sensibilidad de décimas de grados, con poco margen de error. Además, algunos modelos cuentan con sistema de reconocimiento facial, para afinar aún más la detección. Por tanto, es un sistema realmente útil para controlar la fiebre de las personas, con el fin de prevenir contagios del Covid-19. Y todo ello, con estricto cumplimiento de la ley de protección de datos en vigor.

Los restaurantes, ante su gran reto

Los restaurantes están, sin duda, entre los negocios más damnificados por la crisis del Covid-19. Y esto se debe a que, si no se toman las medidas adecuadas, sus salas interiores pueden suponer un ambiente propicio para la expansión del virus: son espacios cerrados, con poca circulación de aire y con una concurrencia alta de personas que, además, permanecen sentadas largos periodos, ampliando la eventual exposición al virus.

Por ello, el gran reto de los restaurantes es garantizar la seguridad y la higiene en sus instalaciones sin generar alarma ni ansiedad en sus clientes, quienes acuden a estos locales para pasar un rato agradable. Por ello, lo ideal para los propietarios es encontrar métodos de prevención que no resulten molestos ni invasivos.

Un sistema eficaz para restaurantes

Este sistema de medición de fiebre con cámara termográfica para restaurantes se adapta muy bien, sea cual sea la tipología elegida. Conviene recordar que existen diferentes modelos de cámaras termográficas. Por ejemplo, los dispositivos portátiles y las cámaras duales, que pueden ser complementadas con termómetros infrarrojos de mano. Una combinación adecuada de estos dispositivos reducirá al mínimo posibles distorsiones que pueden producir fuentes de calor externas, como es el caso de los cigarrillos en la boca.

De esta manera, se puede emplear la cámara termográfica en restaurantes como herramienta clave dentro una estrategia global de prevención. En ella también se deben introducir otras medidas para evitar la presencia del virus y el contacto entre personas, garantizando el distanciamiento físico. Por ejemplo la implantación de códigos QR para las cartas, la desinfección habitual de mesas y sillas o mecanismos de gestión de turnos para ser atendidos.

Ayuda número 1: el control de fiebre con cámara termográfica

La primera gran ayuda que ofrecen a los restaurantes estos dispositivos es el control de fiebre. Se trata del síntoma más común en los casos positivos de Covid-19, pues algunos estudios apuntan a que cerca del 90% de las personas contagiadas desarrollan episodios febriles. Aunque este virus puede difundirse entre personas asintomáticas, detectar a personas con temperaturas corporales altas resulta muy eficaz para contener la propagación.

Y en este sentido, la cámara termográfica para restaurantes se convierte en un dispositivo de lo más práctico: es precisa, con resultados inmediatos y de uso a distancia, garantizando la seguridad del personal que utiliza el dispositivo, si éste es un modelo de mano.

Ayuda número 2: control de aforo

Las cámaras termográficas pueden ser también muy efectivas en el control de aforo, de dos maneras diferentes. Por un lado, con los dispositivos portátiles, puesto que este sistema de cribado a la entrada evita el ingreso libre y permite al personal del restaurante dictaminar quién entra y quién no, así como contar fácilmente el número de personas que pasan.

Y por otro lado, se puede controlar el aforo a través de contadores térmicos de personas, situados en el techo. Estos dispositivos utilizan la detección de energía térmica para determinar cuántas personas hay en la sala, dando señal de alarma cuando se detecta un número demasiado elevado.

El premio para los locales seguros

La crisis del coronavirus ha modificado radicalmente algunos conceptos que estaban asentados en la sociedad en general y en la hostelería en particular. Hasta ahora, los principales factores de éxito para un restaurante eran la calidad en los platos y en el servicio, los precios atractivos o una adecuada ubicación geográfica. Pero en la actualidad hay que añadir uno más, que ha pasado a estar entre los más importantes: la seguridad. De modo que la capacidad para adaptarse a las nuevas circunstancias marca ahora la diferencia entre unos locales y otros.

En la denominada ‘nueva normalidad’, los locales que no sean vistos como seguros por parte de la clientela estarán abocados al fracaso. Una clientela que, por cierto, sabe apreciar positivamente este tipo de medidas. Si en un principio podrían llegar a considerarse como alarmistas o exageradas, ahora la concepción es la contraria: desarrollar medidas de control y prevención sirve para transmitir tranquilidad y confianza.

Por todo ello, y a modo de conclusión final, cabe indicar que en este momento la cámara termográfica para restaurantes no son un gasto, sino una inversión para la supervivencia del negocio e incluso para su crecimiento. Y todo hace indicar que se convertirán en una herramienta útil de ahora en adelante, con la vista puesta en posibles repuntes de la pandemia, en futuros brotes de nuevas epidemias o como medida general de higiene, puesto que aumentará el nivel de exigencia que la población tiene al respecto.